viernes, 30 de enero de 2015

Identidades – Leonora Bonetto –Primer Bailarina Argentina de Danzas Clásicas de la India Estilos Kuchipudi y Bharata Natyam

Identidades – Leonora Bonetto –Primer Bailarina Argentina de Danzas Clásicas de la India Estilos Kuchipudi y Bharata Natyam – Polinstrumentista – Dibujante e Ilustradora – Fundadora y Directora de Kalabhumi



La pluralidad artística es un imperativo categórico a la hora de hablar de Leonora Bonetto. Si bien es reconocida por ser una de las primeras bailarinas argentinas de danzas clásicas de la India (estilos Kuchipudi y Bharata Natyam), y ser la fundadora y directora de la escuela Kalabhumi, que – justamente – significa “Tierra de las Artes”, sus quehaceres han ido mucho más allá: ha estudiado música (piano, guitarra, tabla), canto rítmico, ilustración y hasta joyería. A su llegada a las danzas clásicas de la India ya contaba con todo un bagaje en materia artística y musical que propiciaron un camino que la encuentra al día de hoy, entre las primeras. Toda ésta miríada creativa y artística se revela en su verborragia. Una charla con Leo Bonetto es un terreno fértil de ideas y reflexiones, como pueden comprobar a continuación:

Croix Asesoramiento de Imagen (CAI): ¿Cómo se dio tu acercamiento a las Danzas Clásicas de la India?

Leonora Bonetto (LB): El acercamiento fue a través de una imagen que yo ya sabía que quería hacer. Hace muchos años quería empezar y acá no existía la posibilidad de aprender. Empecé primero con la filosofía de India. Después con la música, con el tabla. Iba muy seguido a comprar ropa de India, hasta que un día ví un flyer muy chiquitito en una pose muy exótica de Ranga (1). Tuve la certeza de que eso era lo que tenía que hacer. La llamé y empecé. De hecho yo había hecho años antes artes marciales, Kung Fu. El Kung Fu-el Shao Lin- tiene su origen en las artes marciales del sur de la India. Tiene mudrás, tiene mucho trabajo de piernas, de la tierra, muchas cosas. Y eso fue como la base de la danza para mi. Después cuando encontré esa imagen sabía que tenía que seguir por ahí. Ya venía haciendo un montón de cosas. Me dedicaba a la música, al dibujo, trabajé muchos años como dibujante haciendo dibujos animados e historieta y estaba con el piano, la música africana, la música de India y dije: “la danza”. Y la danza corrió todo de lugar y tomó el primer puesto. Hay algo que a mi me resulta muy fuerte en relación con la cultura de India en general. Es una cuestión más sutil que me hizo meterme en la filosofía de la India, en la metafísica, después en la música y después en la danza.

CAI: Contanos cómo fue el camino desde aquel entonces hasta éste presente con Kalabhumi (2)

LB: Empezó como hago todo: como un juego. Todo en mi vida es un juego. Hago lo mejor que puedo, soy súper responsable, exigente al mango, pero como un juego, porque es hoy y hoy, es el día a día. El dibujo, la música, el ritmo, todo eso me hizo entender mejor la danza. ¿Y cómo fue el proceso? Hay un hilo conductor que me sostuvo más allá de todo. No es tan sencillo éste camino. Es un filtro para el cuerpo técnicamente, tenemos que ejercitar mucho la paciencia, tener fé en lo que hacés, tener ciertas condiciones, trabajar interiormente, trabajar espiritualmente, sino, no hay crecimiento. Porque llega un momento que te pide tanto, que si no hacés un crecimiento interior, quedás afuera o no entendiste nada. Entonces ¿cómo fue?, fue trabajando mucho con mi persona, calladita ensayando sola, para mi es un camino solitario, que es para mi el camino real cuando uno hace las cosas con el corazón. Lo sigue siendo, pero siempre acompañada de bellas personas. Y lo que siento desde ése entonces que empezó como un juego al ahora es que me empecé a enamorar de la técnica, de la belleza, de lo exótico, ésa relación maduró y después de muchos años entendí lo que ellos quieren transmitir, que es la danza, trascender la técnica y transmitir. No es tan fácil llegar a eso. O sea, del gozo de bailar a la necesidad de comunicar. Yo ahora tengo una necesidad inmensa de comunicar a través del baile. Pero eso me llevó años. Por eso te digo que es tan importante trabajar interiormente. El camino fue de perseverar, de amar el trabajo –se trabaja un montón- ser consecuente, estar todo el tiempo encima de eso y mirar hacia adentro. Eso es lo que siento ahora: de enamoramiento de la danza a la necesidad de decir algo. Necesito decir cosas, necesito crear. Y ésa liviandad de  conectarme con lo esencial. Por eso siento que estoy en mi mejor momento.

CAI: ¿Cuál crees que fue el grado de influencia de India en tu guardarropas?

LB: Yo me considero una persona barroca en la estética. Para mi el más es más. No lo puedo evitar. Lo que tiene India es que más es más. Y es amor a primera vista. Tengo muchas cosas guardadas en el armario que no las puedo sacar en el día a día. Entonces, tengo una mezcla de occidente con oriente y en cuanto encuentro la posibilidad de ponerme algo indio lo hago. Pero no ando disfrazada, no es mi estilo.

CAI: Y a niveles filosóficos cómo influyó, si bien algo ya empezaste a contarnos…

LB: Desde muy chiquitita tuve cierta tendencia a lo espiritual. Resultó que de adolescente empecé a estudiar en Hastinapura, porque me pareció que necesitaba una apertura. Estudié mucho. Hay cosas que en un principio me costaba asimilar porque me costaba el cambio, pero me empecé a observar. Aprendí mucho sánscrito también, palabras que hoy en día me sirven mucho para la danza. Influyó mucho en una auto observación día a día.Me dio una guía. Tengo mis simpatías por muchas religiones y por la no religión, por el silencio solamente. Sin embargo, es como que todo me lleva a lo mismo. No quiero separar tanto la idea de Dios. Advaita: No dualismo, “Yo soy”. Me generó un camino empezar a estudiar, entender por qué me gustaban los dioses. Hay algo que está más allá…

CAI: Además de la danza, ¿cuál es tu relación con los instrumentos?

LB: Lo primero que apareció en mi vida fue la música. Cuando era chica estudié guitarra. A los 11 años ya estaba estudiando teoría y solfeo; a los 13 años me senté al piano y después me puse a estudiar. Cuando éramos chicos mi papá nos había regalado una caja rayada en blanco y negro llena de instrumentos. Los estímulos vienen por parte de los padres. Los padres son tan importantes a la hora de marcarte, de darte un norte y de respetar  la libertad, qué quiere tu corazón.Quiero destacar la enorme gratitud que tengo hacia mis padres, por el apoyo permanente y el estímulo infinito, nos respetaron siempre y nos estimularon; la música fue uno de los fuertes, entonces, naturalmente me tiró la música. El piano siguió muchos años, también estudié clásico. Y también descubrí un lugar de meditación con el piano. Porque llega un momento en que ya no me interesa ser intérprete de nada, llega un momento, el igual que en la danza, en que me interesa crear. Yo tengo mi propia música al piano y es ahí dónde no necesito de público. Y después cuando empezó la danza, la danza es música. Después de estudiar piano estudié tabla. Sanjay Bhadoriya fue mi primer maestro pero también tengo que agregar y agradecer a Leo Fernández, mi compañero en la vida y en lo profesional durante diez años, con quien aprendí mucho sobre el instrumento y la música clásica de la India en general. Y eso me ayudó para los pies, para poder cantar ritmos; en India estudié ritmos, tuve un maestro que me enseñó los ritmos del sur, cómo es la matemática, como armarlos para armar buenas danzas. Son años de formación, de nutrirse de cosas. La música siempre estuvo ahí.

CAI: ¿Cuál sería tu escenario ideal? ¿Tuviste uno hasta ahora?

LB: Para mi siempre es el día. La danza es ahora.

CAI: ¿Qué artistas u obras te inspiran?

LB: Me inspira mucha gente que trasciende la forma. Me inspira la gente talentosa. Me inspira la gente que no es muy buena, también, porque siempre tiene algo que no quiero hacer. Me inspira la gente que se anima a más. Todo es una fuente de inspiración: grandes dibujantes, pintores. En lo musical, me encantan Debussy, Chopin.Debussy para mi es una gran inspiración, de hecho en el piano me gusta más la onda que es toda arpegio,  dónde no se termina de definir algo. Sin embargo me encanta la percusión, que es más a tierra. Me resulta difícil, porque todo me resulta una inspiración.

CAI: ¿Y una bailarina o un coreógrafo favorito?

LB: Shankar Kandasamy, es muy barroco. Se lo vé muy exigente, me gusta porque tiene mucha fuerza, mucho poder, hace mil cosas a la vez, me encanta la habilidad. Lo he visto no sólo a él bailando, que hace de todo, sino poniéndole coreografías a los bailarines. Leela Samson también es muy buena coreógrafa, tiene muy lindas coreografías.

CAI: ¿Tenés algún sustento conceptual o algún método a la hora de armar una coreografía?

LB: Antes era la forma. Vengo haciendo coreografías desde el 2003,porque estaba segura que quería ser coreógrafa. Es algo que sale, como cuando me siento en el piano, baja información y aprendí con el tiempo a respetar eso que baja. En un principio era la búsqueda de la técnica – me faltaba madurez-, hoy en día siento una razón para decir que ya tiene que ver con una necesidad espiritual, hay una belleza que hay que recuperar día a día, entonces la danza se transforma en un medio para comunicar algo mucho más importante. 

CAI: ¿Una película, libro, canción o mantra que le recomendarías al público en general y /o al de India en particular?

LB:Una película que me gusta y que me marcó mucho porque está hecha por una mujer es “La Lección de Piano”. Me gusta cómo está encarado el romance desde otro lugar, desde el lado de la seducción, de lo que un analfabeto logra encontrar en una mujer, o sea, como es relativo que una persona sea culta o bruta. El rústico se enamora de la pasión de ella. Eso es lo que me gusta, como todo es tan relativo. Está muy bien hecha desde el lado de la psicología de la mujer. Esa película me parece fotográficamente bella. La época, la cosa tan surrealista de estar caminando por el barro con esos trajes, la cabañita en penumbras con un piano de cola, todo tan mezclado, todo me sorprendió. Yo desde mi lado de músico me identifico con el piano, también. Me gusta mucho Michael Nyman, el autor que hizo toda la música, porque tiene un lugar de rareza, de mundos sonoros raros. Y me gustó en “La lección de Piano” porque habla de un mundo muy especial de una persona con una vida interior muy rica, que decidió no hablar desde chiquitita, porque no es que era muda, y entonces adentro de ella hay un mundo que es un torbellino. Eso me encanta porque es algo que no se ve a simple vista. Y como ella habla con sus manos y eso es lo que “el bruto” pudo ver de ella. Eso me encanta. Yo la suelo recomendar, pero la recomiendo más que nada a las mujeres.

CAI: Comentame de los proyectos del 2014.

LB: Sacar una serie de videos, hacer mi espectáculo de éste año con nuevas danzas, con muchas cosas para decir; están las provincias: a Salta hace varios años que estoy yendo pero ahora vamos a formalizar no solo la modalidad de taller, sino aprender con continuidad y en Córdoba también, ya se armó un grupo. Yo quiero de alguna manera federalizar, me gusta ésa idea: que haya información y se distribuya. Y está buenísimo porque la gente lo toma desde otro lugar, porque es difícil para ellos acceder a ciertas cosas, entonces hay algo interesante que surge ahí y la manera en que lo transmito también.

CAI: Leo, un mensaje final.

LB: Rescatar y valorar la belleza del día a día, que es tan importante no pasar por la vida como si no sucediera nada. No sé cómo hacer un resumen de eso. Recordar. Yo soy una persona que me considero muy agradecida con la vida y siento que de alguna manera quiero devolver eso que me fue dado, entonces la gratitud es un nivel de contento. Rescatar la simpleza. Recordar la profundidad en la sencillez. Algo que vengo trabajando en mis danzas es el rescatar nuestro potencial como dioses en la tierra, un universo prácticamente inexplorado y tan cercano al mismo tiempo… Para la apertura del espectáculo Kalabhumi 2013 escribí esto, que va a salir en el primer video: “Desde las profundas aguas del olvido emerge con poderosa fuerza una flor, que al abrir sus pétalos al calor del sol, esparce su perfume…cada pétalo revela un mito, cada pétalo regala al hombre el recuerdo de sí mismo…-DevamBhutvaDevamYajet - (de los Upanishads), conviértete en Dios para adorar a Dios…recuerda, recuerda, recuerda”… Esto sería lograr una verdadera transformación y llegar a identificarse a uno mismo con la Verdad, con sus cualidades y atributos. La gratitud, el contento, lo profundo en lo simple, el amor a otros seres, respetar la vida.Está lo esencial como sostén y lo demás es parte de un gran juego, de un gran teatro, rescato esas palabras...*

Ésta es una entrevista realizada en Junio del 2014 para la sección "Identidades" de Croix Imagen, nuestra empresa de asesoramiento. Los invitamos a disfrutar de sus contenidos ingresando a croiximagen.blogspot.com.ar

María de la Cruz Rojo


Notas

(1)   Se refiere a RangaVivekanandan, pionera en la argentina en la enseñanza y transmisión del estilo Kuchipudi.
(2)   Kalabhumi, cuyo nombre significa “Tierra de  las Artes”, es la escuela de danzas fundada y dirigida por Leonora Bonetto: http://www.kalabhumi.com.ar/


viernes, 12 de diciembre de 2014

Avidhavara Mudrá - El Mudrá de las puertas

"Cuando las puertas de la percepción se abran, el hombre verá las cosas como realmente son: infinitas"
William Blake

La puerta, símbolo iniciático, representa el pasaje entre dos estados, entre dos mundos: luz y tinieblas, lo conocido y lo desconocido. Determinados yantras, símbolos usados para meditar, representan el bhupura, un cuadrado protector de líneas de fuerza que posee cuatro puertas abiertas a las cuatro direcciones cardinales. En los mándalas tántricos, esas puertas aparecen protegidas por demonios, animales fabulosos o guardianes feroces (dwárapála) que protegen el espacio sagrado de fuerzas maléficas o mantienen alejados a aquellos que no están preparados para entrar en él. También representa algo precioso que es necesario resguardar.

Fragmento de Pedro Kupfer, "Mudrá, gestos de poder", Florianópolis, Dharma, 1999

Ph & Retoque Digital: Ricardo Navarro Wartanian
Ejecución: María de la Cruz Rojo
Producción y Estilismo: Croix Asesoramiento de Imagen


… Es justamente dejando las puertas entreabiertas que esperamos al 2015 y todo lo que traiga consigo.


María de la Cruz Rojo

viernes, 5 de diciembre de 2014

Padma Mudrá


Padma mudrá es el gesto de la flor de loto, símbolo de la armonía cósmica.
El gesto también representa flores, frutos, belleza, elogios, círculos, sublimación de la energía densa en energía sutil.
Ésta flor también alude al yoni, el órgano generador femenino.


Producción y Estilismo: Croix Asesoramiento de Imagen
Photo: Ricardo Navarro Wartanian
Ejecución: María de la Cruz Rojo

Material realizado para Yoga San Isidro

Bibliografía: Mudrá, gestos de poder”, Pedro Kupfer, Florianópolis, Dharma, 1999

viernes, 28 de noviembre de 2014

Ardhasúchi Mudrá - El gesto de la Media Aguja


Ardhasúchi Mudrá

El gesto de la media aguja. Sugiere elevación del pensamiento, contemplación de la realidad absoluta, emancipación o liberación de los condicionamientos. La aguja simboliza penetración, discriminación, sabiduría o conocimiento  intelectual. Representa también la unidad, el universo, una ciudadela, una espada, una sombrilla, cabellos trenzados, el atardecer, el ocaso.
Asociado a Brahma, en la danza odissi también recibe el nombre de tambula (porción de nuez de betel condimentada, lista para masticar).

PH & Retoque Digital: Ricardo Navarro Wartanian
Ejecución: María de la Cruz Rojo
Producción y Estilismo: Croix Asesoramiento de Imagen

Bibliografía: “Mudrá, gestos de poder”, Pedro Kupfer, Florianópolis, Dharma, 1999
Material realizado para Yoga San Isidro 







viernes, 21 de noviembre de 2014

JAPA MÁLÁ

El collar de cuentas.

Utilizado desde los tiempos del shivaísmo (1) para la práctica de repetición de mantra, encontramos que su nombre deviene de su función: JAPA en sánscrito significa "repetición" y MALA "guirnalda", "collar", "hilera" e incluso "círculo", por lo que puede definirse como "collar de repetición" o "repetición en círculos". Si bien hay cierta variedad, nosotros vamos a referirnos a los que poseen 108 cuentas, más una en su penacho, la cual representa al Monte Merú (o la morada de los dioses). Las cuentas pueden ser de madera de sándalo o semillas de talsi (albahaca) o rudrakshas (semillas sagradas de propiedades curativas y relajantes, los málás realizados con ellas están relacionados con Shiva). Son utilizados para llevar un registro de las repeticiones en la práctica, y representan un gran apoyo para obtener la concentración necesaria para arribar a estados de pratyahara, dhárana y dhyana.
Existen dos tipos de Málá:

Málá o Japamálá: el que está hecho de semillas o madera y que es utilizado para marcar el número de repeticiones de los mantras.

Pushpamálá: los que son guirnaldas de flores perfumadas, ofrecidas a los maestros y a las deidades en las ceremonias en templos y altares.

El Japa Mala es un elemento personal y (de acuerdo al grado de compromiso) devocional. Toda la energía de nuestros mantras se almacenan en ellos, dicha energía almacenada posibilita que, práctica a práctica, la mente del sádhaka se aproxime más al estado de meditación, lo cual no representa un dato menor para los practicantes de Yoga.

María de la Cruz Rojo

Notas

(1) La antigüedad de los Japa Malas está estimada en 6000 años.

Fuentes


viernes, 14 de noviembre de 2014

Rudraksha

Escribiremos en breve acerca de los Japa Malas, y por ello hoy vamos a dedicarnos a reseñar la semilla más importante con la que se elaboran desde hace más de 6000 años, o la más importante por lo menos para los shivaístas y parte del mundo oriental, por sus propiedades curativas y relajantes.


El árbol de rudraksha crece en la tierra de Gauda - la favorita de Shiva-, geográficamente delimitada desde las estribaciones de los Himalayas y centro de Nepal hasta el este de India.

Su nombre proviene de las leyendas alrededor de éste árbol. Podemos traducir "rudraksha" como  "lágrima de Shiva" debido a aquella leyenda en que Shiva, luego de una larga meditación en favor de todos los seres, derramó lágrimas de compasión de las cuales brotaron árboles, cuyas semillas son las rudrakshas;  encontramos otra traducción igualmente posible como "ojo de Shiva", o más puntualmente como "ojo de Rudra" en alusión al  aspecto destructor del Dios.

Más allá de las historias y los mitos que envuelven a éstas semillas, su utilización para confeccionar los malas es ancestral. De propiedades relajantes y curativas (se utilizan para tratar problemas relacionados con el corazón y los nervios y ayudan para aliviar la depresión), mejoran y estimulan nuestra concentración, ya sea llevándolas en contacto con nuestro cuerpo o en la práctica de jápa mantra propiamente dicha; son un depósito o almacén en el cuál se concentra toda la energía de nuestros mantras, coadyuvando para alcanzar el estado de dhárana, necesariamente buscado por los practicantes. Y volviendo a las escrituras, las mismas nos narran que cuando la semilla de rudraksha llega a nuestra vida es porque se ha superado con éxito cierta/s situación/es, de las tantas que hay que superar en el camino del perfeccionamiento del Ser.


María de la Cruz Rojo

viernes, 7 de noviembre de 2014

Trishula

La noche del 27 al 28 de Febrero (en éste 2014) se celebró el Maha Shivaratri, la gran noche de Shiva, evento de gran importancia para los shivaístas y devotos de distintas líneas filosóficas en India y que, a su vez, marca el final del Kumbha Melhā. Para la fecha, la ciudad de Varanasi se llena de devotos que han ayunado el día anterior (o consumido sólo fruta y leche en su defecto) y permanecen en vigilia entonando el pañchākshara mantra “Om Namah Shivaya”.

Como para los devotos de Shiva es una celebración importante aprovechamos la ocasión para hablar de uno de sus tantos símbolos: su tridente.

Nos detenemos en éste símbolo en particular porque es con su trishula (“tridente” en sánscrito) con el que Shiva destruye la ignorancia en sus devotos. Sus tres puntas representan las tres cualidades de la materia, llamadas Gunas, ellas son: Inercia (Tamas), Movimiento (Rájas) y Equilibrio (Sattva).

También representan los tres aspectos del tiempo lineal: pasado, presente y futuro, y los tres aspectos de un desarrollo: creación, permanencia y destrucción. En todos los casos de trata de aspectos y cualidades manejadas por el Dios.

Es un símbolo importante para los practicantes de Yoga porque la búsqueda de Sattva da lugar a la práctica y   alcanza su álgide cuando se transcienden todas las cualidades de la materia y se alcanza Moksha, la liberación, que es el objetivo final de todas las líneas de Yoga.

Habrá muchas más celebraciones y festivales que comentar, con sus respectivos símbolos y connotaciones, los cuales resultan vitales, pero empezar con el Shivaratri y el trishula marca un buen comienzo.

Om Namah, Shivaya,

María de la Cruz Rojo

Fuentes