viernes, 13 de febrero de 2015

Video de Mudra

Mudrá es el lenguaje gestual de las manos, utilizado en danzas clásicas de la India y en Yoga. 

Presentamos algunos de estos gestos cargados de símbolos y magnetismo en una pequeña secuencia realizada por el equipo de Croix Imagen:



Idea y Producción: Croix Imagen - croiximagen.blogspot.com.ar

Fotografía, Retoque Digital y Edición: Ricardo Navarro Wartanian - photounddesign.blogspot.com.ar

Ejecución: María de la Cruz Rojo

Música: Today´s Lesson - Nick Cave & The Bad Seeds - http://nickcave.com/

viernes, 6 de febrero de 2015

Natalia Salgado – Primer bailarina argentina estilos Kuchipudi, Bharata Natyam, Odissi

Natalia Salgado – Primer bailarina argentina estilos Kuchipudi, Bharata Natyam, Odissi;  Co-fundadora / Co- directora Gungur Arts; Directora artística del show India´n Beatles
                                                                                                                                                                     
                 


“Donde va la mano van los ojos, donde van los ojos está la atención, donde está la atención está la energía y con ella el éxtasis vibrante” Abhinaya Dárpana

Natalia Salgado es, junto a un reducido número de nombres, una de las primeras bailarinas de danzas clásicas de la India en nuestro país. Excelente representante del nivel de Argentina en tres de los ocho estilos de clásico que conforman el repertorio indio, ha fundado junto a su hermana Patricia, el espacio Gungur Art. Conversamos con ella acerca de ésta peregrinación, los comienzos y esta especie de Meca para los amantes de India que el espacio Gungur representa.

Croix Asesoramiento de Imagen (CAI): Naty, contanos cómo surgió tu interés por India y sus danzas clásicas, porque es algo muy particular…

Natalia Salgado (NS): Si, es súper particular. Toda la familia tuvo siempre la influencia de India por el lado de nuestra madre. Hizo el instructorado de yoga cuando vivíamos en España. Éramos todos muy pequeños y cuando volvimos de ése viaje a España y nos instalamos acá en Argentina se conectó inmediatamente con la familia de Richa Verma, una familia de indios establecidos acá en Argentina; Sumati, Khileshwar, ellos tienen “Sabores y Secretos de la India” (1). Entonces desde ése lado siempre tuvimos sin saberlo - porque yo era muy chiquitita, tenía unos diez años- ése contacto. Eso desde lo inicial. Después con mi hermana, siempre fanáticas de la ropa de la India. Cuando estábamos en el colegio, en el secundario, nos atraía mucho. De hecho cuando terminamos el secundario mi hermana y mi mamá se fueron a India por primera vez. Ellas dos. Yo ahí comencé a trabajar en IBM. Ahí fue todo el interés por India pero no desde las artes, sino más que nada era la conexión por nuestra mamá, por lo que nos contaba, por la ropa. Me acuerdo que fuimos a ver “Kamasutra”. Me acuerdo que me decían que era muy parecida a la actriz. Entonces fui a verla y ahí también había danzas. Eso me acuerdo que fue interesante. Después, cuando terminé la universidad viajé a Australia por un año con una amiga. Yo había trabajado y estudiado desde que había salido del colegio. No había tenido demasiado tiempo para descubrir realmente lo que quería hacer, sino que me la pasé trabajando y estudiando. Y en ése viaja a Australia donde no estaba ni trabajando ni estudiando, estaba viajando y disfrutando de la vida –que también era muy chica, en ése momento tenía 23 años – y ahí me empezaron a llamar mucho la atención las danzas, tanto de Nueva Zelandia, donde hacían el haka y todo el ritual, las danzas de Polinesia. Todas esas danzas me empezaron a llamar mucho la atención. Después fuimos a Bali, como parte de ése viaje, y ahí ví las danzas Balinesas y me pareció una locura. Dije: “wow, ¿qué es esto?” Después de ése viaje volvimos a Argentina y ahí mi mamá nos dice: “hay una maestra que está dando clases, vayamos a conocerla”. Era Ranga, que ahora está en zona norte. Fuimos con mi hermana y empezamos a estudiar con Ranga. Y empecé a estudiar danza clásica y la música sentía que me vibraba por dentro. Me encantó. Y empecé con Ranga, tuve mucha suerte porque sembró el interés en la danza.

CAI: ¿Qué se siente ser una de las pioneras dentro de esta disciplina en Buenos Aires / Argentina?

NS: Sí, es cierto. Empezamos todas a estudiar hace más de 10 años. Esto fue en el 2001, que nos encontramos con Leo, con Silvia, con la hermana (2), Rosana, que también estudiaba en aquél  momento danza clásica, la pasábamos muy bien. Y fuimos quedando, quedando y éramos las cuatro seniors de Ranga. Después se abrieron nuevos caminos y cada una siguió transitando. ¿Qué es lo que se siente? Yo siento por un lado mucha responsabilidad, porque de alguna manera es tratar de seguir sembrando lo que han sembrado en mi que generó tanto interés y que a mi  me hizo tan bien. Porque la danza clásica le da otro sentido a la vida. Comprometerse con una disciplina, dedicarle tiempo, es un trabajo de obrero con el cuerpo. De bajar y trabajar y trabajar con todo: con el cuerpo, con el ego, con todo. Realmente es un camino de realización dedicarse a una disciplina con tanta pasión y con tanto interés. Eso me lo sembraron y yo seguí buscando, entonces para mi la responsabilidad es transmitirla y que eso continúe y que continúe y que continúe. Me genera eso. Y si, junto con Leonora y con Silvia (3) somos las que seguimos en éste camino desde aquél entonces que arrancamos. Éramos muchas pero por algún motivo nosotras seguimos y nunca nos corrimos. No sólo no nos corrimos sino que cada vez le dimos más lugar a la danza. Entonces eso genera mucha responsabilidad. Y por otro lado, es un honor muy grande. Porque realmente ir a demostrar el nivel de Argentina a otro país, o cuando volvimos a India a estudiar que los maestros vean que tu nivel es bueno y que te dicen: “podes continuar”, eso es mucho honor, porque uno es argentino en definitiva, uno está acá. Y me pasó de haber viajado a Brasil a un festival internacional de danza, era Kuchipudi lo que fui a presentar y bailaban casi todas Odissi (4), que ya el estilo era muy diferente, pero fue muy sorpresivo el nivel. El nivel de acá en general es muy bueno, es muy perfeccionista. En mi caso, yo creo que la danza clásica, además de toda la parte de enseñanza, hay una parte que no tiene que ver tanto con lo religioso de la danza, con la parte de la mitología, a mi me llama mucha la atención la técnica, me gusta mucho lo ornamental que tiene la danza y trato de ser muy empática con la audiencia y con la gente. En qué sentido: India´n Beatles, por ejemplo (5). Cuando lo pensé era: la gente puede mirar un show de una hora pero hay mucho de lo que sucede, de la historia que se cuenta que la gente no entiende, que se pierde porque uno no puede andar haciendo un subtitulado de cada una de las danzas. Entonces, en India´n Beatles son melodías reconocidas dónde uno ve algo y se siente parte en definitiva porque hay algo en común, pero el lenguaje es la danza clásica, los instrumentos son clásicos de la India. Ahí es como abrazar y decir: “ésta también es la propuesta”. Que haya ése reconocimiento y de ahí puede llegar de otra manera la danza, uno lo entiende más y lo disfruta más y la letra uno la entiende y, a pesar de lo simbólico, de que uno está haciendo una descripción de Ganesha y que tiene los dulces y las orejas, en realidad habla de su capacidad de escuchar, habla de su dominio sobre la mente, habla sobre cuestiones más universales y en definitiva, no es por comparar, pero si uno se pone a analizar una letra, en el fondo hay valores similares. Hay un punto de tristeza, de alegría, de amor, de dolor, eso se va transmitiendo con las piezas de danza.

CAI: ¿Pensás que tiene que ver con Ranga y con Myrta? (6)

NS: Sí, en parte sí. Myrta es discípula de Rudmini Devi. Rudmini Devi es básicamente quien rescató el Bhárata Natyam, entonces Myrta es parte de la historia del Bhárata Natyam. Y ella estudió con los grandes maestros, con Rudmini Devi, con Vempati Chinna Satyam y con Kelucharan Mahapatra, entonces tiene la formación ideal que cualquier bailarín de todo el mundo quiere estudiar danza clásica en cualquiera de los tres estilos. Fueron los grandes maestros. Myrta siempre nos aconsejó, siempre nos marcó, siempre nos dijo y me doy cuenta… El año pasado fui a dar un seminario de Kuchipudi a España, a Barcelona, al que me invitaron; y había chicas que pescaban un paso por acá, otro que venía de dar un seminario y por ahí nadie les explicó bien cómo es o quienes fueron los maestros. Ésa guía recibirla de una persona que realmente dedicó su vida a esto con tanto profesionalismo es una bendición y es algo que agradecemos mucho todas.

CAI: ¿Cómo fue y cómo es trabajar con Myrta?

NS: Es un agradecimiento yo creo que mutuo. Porque nosotras también formamos parte de su compañía de danza, dónde ésa compañía está integrada por nosotras y por nuestras alumnas – que formamos nosotras -, entonces, se armó una compañía de danzas que, cuando se presenta frente a la embajada o en los festivales, eso también es un agradecimiento de Myrta.

CAI: Es una muestra de confianza hacia ustedes, las profesoras.

NS: Y a nuestras alumnas también. Están felices de poder formar parte.

CAI: ¿Cómo surge Gungur Art?, ¿de qué se trata?, ¿hay alguna filosofía que lo sustenta?

NS: Gungur surge del último viaje en el 2009, viajamos con Patri (7) juntas a la India – que era algo que queríamos hacer de toda la vida -, fuimos a estudiar juntas Odissi. Y en ése viaje nos pusimos a pensar: “tenemos que hacer algo juntas”, porque yo estaba trabajando en IBM, ella trabajaba en relación de dependencia, pero yo sentía que trabajaba, estaba muy contenta y todo pero en lo profundo sentía que había algo que yo sentía que podía aportar más a éste planeta, o sea, generar algo diferente; y a Patri le pasaba lo mismo. Entonces dijimos: “unamos”. Tenemos algo en común que es, primero la confianza por supuesto, y el ser hermanas y ésa confidencia que te da el vínculo, pero además de la pasión por la danza, el sentido estético, lo compartimos 100%. Entonces dijimos: “hagamos algo, hagamos un proyecto juntas. Hagámoslo”. Volvimos de ése viaje, lo empezamos a analizar, cómo debería ser, qué pilares debería tener, cuál es la filosofía. Lo empezamos a analizar todo. El nombre Gungur surge de Ghunghroos, que son los cascabeles que usamos para bailar, viste que los cascabeles, si uno estudió y le pifia, se nota. Los cascabeles tienen que ir con el ritmo y los cascabeles bien marcados demuestran si uno baila bien y estudió bien y lo dominó. Entonces dijimos: “Gungur tiene que ser eso”. Tiene que ser como el sonido de los cascabeles, como los pasos que dimos en ésta vida hasta llegar acá. Si Gungur funciona y va bien quiere decir entonces que suenan, que resuenan con los pasos que fuimos dando, y además porque casi todas las danzas clásicas usan cascabeles para bailar. Ésa fue un poco la concepción de por qué Gungur. En cuanto al proyecto, por supuesto que hay una parte que es enseñanza, espectáculos; en forma resumida es promover las danzas clásicas de la India en la cultura occidental. Promoverla, darla a conocer, transmitirla a la gente, enseñarla, hacer espectáculos y hacer con la danza clásica y bailarla. Después la parte de ropa. La parte de indumentaria, que de a poco vamos construyendo es que las prendas tengan cada vez más influencia de la danza clásica, más allá del estampado. Hoy el estampado es como “me pongo la camiseta, soy bailarina, apoyo el arte”. Nosotras llamado “Anjali” a la parte de danza, “Sundar” a la parte de ropa, o a la boutique, digamos. Dentro de Sundar hay distintas líneas. Está la línea de accesorios, donde están los accesorios que fueron inspirados en danza clásica. Después está la línea más exclusiva, que son las prendas que no tienen que ver con danza pero que es una colección más amplia, más urbana, y después la parte de confort o dance, que son los estampados, ahora van a entrar unas babuchas que son especiales para bailar y para el uso diario, los vestiditos, otros vestiditos que estamos por hacer que tienen una choli (8). En fin, son prendas que sí toman la necesidad de la bailarina y la lleva a una colección. Eso es lo que de a poco estamos haciendo. Lo teníamos muy claro. Decíamos: “hay tantos elementos lindos en la danza clásica que se puede hacer mucho más”. Las dos somos muy creativas en ése sentido.

CAI: Da una bajada para que sean usables para gente que si no quiere, no hace danza clásica pero incorpora algo porque le parece que está buenísimo, porque se copa. India tiene eso, tiene pegada. Yo creo que es esto que decías vos: la ornamentación, el color. ¿La paleta de colores que usan es por colección?, ¿es estandarizada?

NS: No, en realidad lo que sostenemos, si ves el local es lo más blanco posible y el color se lo carga directamente o el estampado o el sari. Lo que no queríamos construir era un concepto de ropa de la India y que entrás a una típica tienda de India donde se te cae el acolchado, los almohadones. No. Blanco; muy femenino y muy occidental en un punto.

CAI: Hablame de tu guardarropas. ¿Cómo es el guardarropas de Natalia Salgado? ¿Qué colores hay? ¿Qué tipo de prendas?

NS: Mirá, mi guardaropas cuando trabajaba en IBM era uno y ahora es otro. Ahora mi guardarropa es cómodo, porque además doy clases casi todos los días con lo cual me da mucha fiaca tener que cambiarme ochenta veces para bailar y no bailar y dar alguna clase, entonces trato de seguir un poco la tendencia, no me sumo a lo que no me gusta. Hay cosas que no van conmigo y no van a ir nunca y no las voy a usar. Lo que siento que favorece a mi figura, mi línea y lo que me resulta con un diseño atractivo e innovador, lo incorporo. Me gusta conservar cosas, no es que descarto y tiro, al contrario. Busco cosas y tal vez hay algunas prendas, algunos kimonos que las tengo desde hace mil años y las seguiré teniendo porque me encantan. Siempre tuvo la influencia bastante oriental.

CAI: En ése sentido debe haber un predominio fuerte de color.

NS: Si.

CAI: ¿Hay alguno en particular?

NS: Yo creo que tengo un poco de todo. Y ahora con la ropa que tenemos acá en Gungur algunas prendas se vienen conmigo. Y me gustan mucho. Además, por mi look, me pongo un vestido de India y me va. Es compatible con mis facciones. Me va. Mucho jeans. Me encanta. Botitas. En invierno usé muchas calzas con botitas cortas y vestiditos y sweaters y minis. Me gusta mucho. Si hay una reunión en la embajada no voy a ir con un sari. Creo que soy la más occidental del grupo en ése sentido. Me gusta mucho bailar con todos los ornamentos y los trajes y después dejar ése momento y lo que se construye ahí y volver a Occidente también.

CAI: Vos viajaste bastante. Y con Patricia afuera, ¿tenés ropa de autor en tu closed?, ¿o no sos marquera?

NS: No, la verdad que no. Para nada. Sí cada vez que viajo a Barcelona me compro muchas cosas allá, porque están las rebajas. Básicos. Me gusta mucho ver y sigo a algunos, pero no, la verdad que no soy marquera, para nada. Me gusta más estar todo el día con un sari bailando. Y a Patri tampoco. Al estar tanto tiempo trabajando con la ropa, si bien valora y elige, no es el fanatismo que por ahí tiene alguien que no trabaja en ropa. En India éramos tan felices y lo único que necesitábamos era un sari y nada más. Es atarte el pelo, ponerte átomo desinflamante en las rodillas, el sari, el bindi y a bailar. Y no necesitás nada más.

CAI: ¿Tenés referentes, fuentes de inspiración?, ¿algún ídolo, algún ícono?

NS: La verdad es que me inspira mucho ver obras de teatro. Me pasa siempre, cada vez que voy a ver una obra de teatro, una película, un recital, me quedo mirando y se me empiezan a ocurrir ideas. Te diría que mi mayor fuente de inspiración es la vida misma. Es observar la vida y lo que pasa. La otra vez ví con mi hermana la vida de Coco Chanel, por ejemplo. La búsqueda y como va llevando su vida hacia ése lugar… esas son historias inspiradoras realmente. Me inspira mucho ver a mujeres transgresoras, a mujeres que realmente hicieron de su vida algo que no estaba esperado, algo que rompió todos los paradigmas, que rompió con todo lo estructurado que por ahí tiene la vida de una mujer. Realmente eso me inspira mucho. En las charlas, o cuando hacemos una muestra que vas hablando con  la gente y te dicen, o mis amigos que me siguen desde cuando yo estaba lejos de ser una bailarina; el feedback que me da la gente que me conoce y que sabe lo que hago, que sabe por qué lo hago, desde qué lugar lo hago, esas por ahí son las devoluciones más inspiradoras. Y si tengo que decir “la inspiración”: India. India y todo lo que sucede estando allá, y la danza. El camino de la danza y todas las barreras que uno tiene que ir derribando para poder coordinar, para poder aguantar, para poder dar lo mejor, mucho tiene que ver con la repetición y la metodología de la danza, la técnica de la danza.

CAI: Gungur está en un momento particular, estás con una mudanza (9). ¿Adónde van?, ¿por qué?, ¿pasan a otra etapa?

NS: Éste lugar fue nuestra primera casa. El lugar adonde nos mudamos ahora es una segunda casa que es toda una casa que es Gungur. Ahí va a haber toda una cercanía que por ahí por el lugar donde estamos, en un segundo piso, con una vidriera que era lo que también buscábamos al principio, darle como una cosa más de exclusividad, algo más oculto, pero queremos darle más foco a la parte de espectáculos. Hacer funciones para poca gente pero donde uno pueda ir a ver algo de danza clásica o de música clásica, donde pueda comer algo, donde pueda tomar algo, donde pueda ahí enterarse de las clases o ver un poco la colección. La sensación es que uno entra a Gungur y se va como: “que bueno lo que pasa ahí adentro”. Sea desde la enseñanza, desde los diseños - que son lindos, que son cómodos-, y hay otra parte muy importante de Gungur que no lo dije antes que es la parte de solidaridad. Es el tercer pilar. Lo llamamos Púja. Acá estamos trabajando con una asociación civil que se llama Mujeres 2000, es una ONG que da microcréditos a mujeres de barrios carenciados. Con esos microcréditos las mujeres emprenden algo. No son como donaciones, son como inyecciones para que empiecen a generar trabajo y que puedan ser sustentables. Empezamos a trabajar acá con una mujer que se llama Felisa que es ahora quien nos está cosiendo las bolsas que son reciclables. Es una manera que nos pueda dar una mano con esto. Hay una ONG en Orissa. Las mujeres en Orissa lo que hicieron fue también estampar y hacer los individuales. En Barcelona hay mucho más compromiso con las ONG, entonces Patri participa en muchos eventos a beneficio para recaudar fondos. La idea siempre fue de alguna manera involucrar la colaboración en la cadena de trabajo que armáramos. Eso lo queremos instaurar y que sea parte de la filosofía de Gungur. Y transmitirlo, porque dentro de lo que es el acto de compra, queremos que eso también esté instalado. Acá la compra hace que crezca éste proyecto, que se puedan hacer los espectáculos, que se pueda colaborar con las mujeres, que también es una razón, tal vez un poco diferente.

CAI: Dame un pantallazo global de India´n Beatles.

NS: Son versiones de los temas que tuvieron más influencia de la India. Es un espectáculo que va a durar una hora, donde no son todos temas de los Beatles. Hay algunos que son clásicos que queremos aprovechar para difundir. La idea es difundir la danza y la música clásica a través de éste espectáculo, con esto que te decía antes, con el reconocimiento de estas melodías, todas trabajadas con instrumentos clásicos: citar, tabla, armonio y voz. El espectáculo se va a tratar de eso y hay danzas que están entrelazadas con la música de los Beatles. Logramos ensamblarlas y la verdad es que está quedando buenísimo.

CAI: Contame lo que fue o sigue siendo la experiencia con los Budha Sounds

NS: Hay muchas alumnas que vinieron a estudiar danzas a través de Budha Sounds. De ver los espectáculos de Budha y decir: “yo quiero bailar así”, o: “qué lindo lo que están haciendo” y vinieron a estudiar. A mi me gusta mucho la propuesta, somos muy amigos todos porque hace mucho tiempo que estamos en esto. Para mi significó subirme en forma reiterada al escenario e ir perdiéndole todo tipo de pánico y soltarse. Y también empezar a crear coreografías a través de músicas que no son clásicas. Y fuimos de gira también. A Lima, Perú. Entonces, toda la experiencia de ir como una Rock Star está buenísimo. La conferencia de prensa  y firmar autógrafos. La verdad es que la propuesta gusta mucho. La gente sigue Budha Sounds. Cada show que hacemos convoca muchísima gente. Seoane, quien es el creador de eso es súper talentoso. Lo de Budha es como en casa. Nos juntamos; continuamente Alejandro está creando nuevos discos, composiciones nuevas. Es una fuente inagotable de inspiración: siempre hay discos nuevos, siempre hay cosas nuevas para trabajar. Está buenísimo Budha. A mi me encanta, yo estoy feliz.

CAI: ¿Cómo ves la escena en éste momento de las danzas clásicas de la India acá en Argentina y qué proyección pensás que puede llegar a tener?

NS: Bueno, yo creo que si lo tengo que comparar con diez años atrás, de la danza clásica de la India no se sabía nada. Nada de nada, y al mismo tiempo, los que sabían sobre danza clásica de la India sabían porque fueron muy meticulosos en encontrar ésa información. No era todo accesible,  si uno llegaba a la danza clásica era circunstancial o porque indagaba. Entonces creo que desde ése momento a ahora, por un lado Viswanathan (10) que fue el último embajador, que creo estuvo cuatro años más o menos, le dio muchísimo soporte, mucho énfasis al arte, entonces ayudó mucho a la difusión de la danza y la música clásica. Creo que hoy es más accesible la danza clásica. Uno se la puede encontrar a través de los Bollywood Fest o de los Budha Sounds o un poco de YouTube. De ahí a que uno continúe es otra cosa. Creo que es un momento donde coincide, es lo que noto yo, con el correr de los años el ser humano se está preocupando más por su propia evolución. Creo que eso fue cambiando un poco en el último tiempo. Que valora mucho más el arte, sobre todo cuando es algo tan milenario. Como el origen. No digo que es la fuente de la verdad la danza clásica de la india, pero sí fue como una inspiración divina. Y de ahí bajado en cómo estudiarla. Entonces realmente es una fuente de verdad. Es un veda, de hecho es un veda sagrado para India. Entonces creo que hoy la humanidad está un poco más preparada para valorar eso. Por eso creo que cada vez va a ir creciendo más, es generacional. Nosotras habíamos quedado cuatro y ahora hay cincuenta. Y eso yo creo que se va a ir multiplicando.*

El pasaje del Abhinaya Darpana como prefacio me pareció adecuado para éste artículo que tiene como protagonista a Natalia Salgado, su camino con cascabeles a ritmo  y sus maravillosas performances de un arte milenario como verdad revelada. Ésta nota fue realizada en el 2012 para la sección "Identidades" de Croix Imagen, desde entonces, el espectáculo "India´n Beatles", dirigido por Natalia, se ha presentado en diferentes marcos, para ver las nuevas actividades de la compañía, pueden remitirse a la nota 5. Por lo demás, invitamos a todos a visitar tanto los contenidos de Gungur Fine Arts como los de Croix Imagen:




María de la Cruz Rojo

  

Notas
(1)    “Sabores y secretos de la India” es un almacén de especias en donde también se dictan cursos de cocina y otros, sito en el barrio de Belgrano: http://www.saboresdelaindia.com.ar/index.htm

(2)    Se refiere a la hermana de la primer bailarina Leonora Bonetto: Rosana Bonetto.

(3)    Leonora Bonetto y Silvia Rissi, primeras bailarinas argentinas en estilo Kuchipudi y Bharata Natyam.

(4)    Uno de los siete estilos clásicos de India, perteneciente a la región de Orissa, al este de India.

(5)    Se trata de un show que fusiona danzas y música clásicas de la India con canciones de la icónica banda de Liverpool, especialmente con composiciones de George Harrison. Se presentaron en dos fechas en el CC Borges a sala llena, los viernes 12 y 19 de octubre. Ahora se encuentran convocados para participar el próximo 29 de noviembre en la 12º semana Beatle a realizarse en The Cavern: http://www.facebook.com/events/368517376571267/

(6)    Ranga Vivekanandan, primer maestra en dictar clases de estilo Kuchipudi en nuestro país, Myrta Varbié, la primer bailarina argentina en formarse en danzas clásicas de la India, estilos Bhárata Natyam, Kuchipudi y Odissi.

(7)    Patricia Salgado, hermana de Natalia, bailarina de Odissi y co – directora / fundadora de Gungur.

(8)    El choli se basa en un vestido indio hecho para usar debajo del sari tradicional.

(9)    A partir del 1º de noviembre, Gungur se trasladó a su nuevo espacio: Armenia 2325, en el barrio de Palermo.

(10) Rengaraj Viswanathan, embajador de la India en Argentina durante el período Octubre del 2007 / Mayo del 2012.

viernes, 30 de enero de 2015

Identidades – Leonora Bonetto –Primer Bailarina Argentina de Danzas Clásicas de la India Estilos Kuchipudi y Bharata Natyam

Identidades – Leonora Bonetto –Primer Bailarina Argentina de Danzas Clásicas de la India Estilos Kuchipudi y Bharata Natyam – Polinstrumentista – Dibujante e Ilustradora – Fundadora y Directora de Kalabhumi



La pluralidad artística es un imperativo categórico a la hora de hablar de Leonora Bonetto. Si bien es reconocida por ser una de las primeras bailarinas argentinas de danzas clásicas de la India (estilos Kuchipudi y Bharata Natyam), y ser la fundadora y directora de la escuela Kalabhumi, que – justamente – significa “Tierra de las Artes”, sus quehaceres han ido mucho más allá: ha estudiado música (piano, guitarra, tabla), canto rítmico, ilustración y hasta joyería. A su llegada a las danzas clásicas de la India ya contaba con todo un bagaje en materia artística y musical que propiciaron un camino que la encuentra al día de hoy, entre las primeras. Toda ésta miríada creativa y artística se revela en su verborragia. Una charla con Leo Bonetto es un terreno fértil de ideas y reflexiones, como pueden comprobar a continuación:

Croix Asesoramiento de Imagen (CAI): ¿Cómo se dio tu acercamiento a las Danzas Clásicas de la India?

Leonora Bonetto (LB): El acercamiento fue a través de una imagen que yo ya sabía que quería hacer. Hace muchos años quería empezar y acá no existía la posibilidad de aprender. Empecé primero con la filosofía de India. Después con la música, con el tabla. Iba muy seguido a comprar ropa de India, hasta que un día ví un flyer muy chiquitito en una pose muy exótica de Ranga (1). Tuve la certeza de que eso era lo que tenía que hacer. La llamé y empecé. De hecho yo había hecho años antes artes marciales, Kung Fu. El Kung Fu-el Shao Lin- tiene su origen en las artes marciales del sur de la India. Tiene mudrás, tiene mucho trabajo de piernas, de la tierra, muchas cosas. Y eso fue como la base de la danza para mi. Después cuando encontré esa imagen sabía que tenía que seguir por ahí. Ya venía haciendo un montón de cosas. Me dedicaba a la música, al dibujo, trabajé muchos años como dibujante haciendo dibujos animados e historieta y estaba con el piano, la música africana, la música de India y dije: “la danza”. Y la danza corrió todo de lugar y tomó el primer puesto. Hay algo que a mi me resulta muy fuerte en relación con la cultura de India en general. Es una cuestión más sutil que me hizo meterme en la filosofía de la India, en la metafísica, después en la música y después en la danza.

CAI: Contanos cómo fue el camino desde aquel entonces hasta éste presente con Kalabhumi (2)

LB: Empezó como hago todo: como un juego. Todo en mi vida es un juego. Hago lo mejor que puedo, soy súper responsable, exigente al mango, pero como un juego, porque es hoy y hoy, es el día a día. El dibujo, la música, el ritmo, todo eso me hizo entender mejor la danza. ¿Y cómo fue el proceso? Hay un hilo conductor que me sostuvo más allá de todo. No es tan sencillo éste camino. Es un filtro para el cuerpo técnicamente, tenemos que ejercitar mucho la paciencia, tener fé en lo que hacés, tener ciertas condiciones, trabajar interiormente, trabajar espiritualmente, sino, no hay crecimiento. Porque llega un momento que te pide tanto, que si no hacés un crecimiento interior, quedás afuera o no entendiste nada. Entonces ¿cómo fue?, fue trabajando mucho con mi persona, calladita ensayando sola, para mi es un camino solitario, que es para mi el camino real cuando uno hace las cosas con el corazón. Lo sigue siendo, pero siempre acompañada de bellas personas. Y lo que siento desde ése entonces que empezó como un juego al ahora es que me empecé a enamorar de la técnica, de la belleza, de lo exótico, ésa relación maduró y después de muchos años entendí lo que ellos quieren transmitir, que es la danza, trascender la técnica y transmitir. No es tan fácil llegar a eso. O sea, del gozo de bailar a la necesidad de comunicar. Yo ahora tengo una necesidad inmensa de comunicar a través del baile. Pero eso me llevó años. Por eso te digo que es tan importante trabajar interiormente. El camino fue de perseverar, de amar el trabajo –se trabaja un montón- ser consecuente, estar todo el tiempo encima de eso y mirar hacia adentro. Eso es lo que siento ahora: de enamoramiento de la danza a la necesidad de decir algo. Necesito decir cosas, necesito crear. Y ésa liviandad de  conectarme con lo esencial. Por eso siento que estoy en mi mejor momento.

CAI: ¿Cuál crees que fue el grado de influencia de India en tu guardarropas?

LB: Yo me considero una persona barroca en la estética. Para mi el más es más. No lo puedo evitar. Lo que tiene India es que más es más. Y es amor a primera vista. Tengo muchas cosas guardadas en el armario que no las puedo sacar en el día a día. Entonces, tengo una mezcla de occidente con oriente y en cuanto encuentro la posibilidad de ponerme algo indio lo hago. Pero no ando disfrazada, no es mi estilo.

CAI: Y a niveles filosóficos cómo influyó, si bien algo ya empezaste a contarnos…

LB: Desde muy chiquitita tuve cierta tendencia a lo espiritual. Resultó que de adolescente empecé a estudiar en Hastinapura, porque me pareció que necesitaba una apertura. Estudié mucho. Hay cosas que en un principio me costaba asimilar porque me costaba el cambio, pero me empecé a observar. Aprendí mucho sánscrito también, palabras que hoy en día me sirven mucho para la danza. Influyó mucho en una auto observación día a día.Me dio una guía. Tengo mis simpatías por muchas religiones y por la no religión, por el silencio solamente. Sin embargo, es como que todo me lleva a lo mismo. No quiero separar tanto la idea de Dios. Advaita: No dualismo, “Yo soy”. Me generó un camino empezar a estudiar, entender por qué me gustaban los dioses. Hay algo que está más allá…

CAI: Además de la danza, ¿cuál es tu relación con los instrumentos?

LB: Lo primero que apareció en mi vida fue la música. Cuando era chica estudié guitarra. A los 11 años ya estaba estudiando teoría y solfeo; a los 13 años me senté al piano y después me puse a estudiar. Cuando éramos chicos mi papá nos había regalado una caja rayada en blanco y negro llena de instrumentos. Los estímulos vienen por parte de los padres. Los padres son tan importantes a la hora de marcarte, de darte un norte y de respetar  la libertad, qué quiere tu corazón.Quiero destacar la enorme gratitud que tengo hacia mis padres, por el apoyo permanente y el estímulo infinito, nos respetaron siempre y nos estimularon; la música fue uno de los fuertes, entonces, naturalmente me tiró la música. El piano siguió muchos años, también estudié clásico. Y también descubrí un lugar de meditación con el piano. Porque llega un momento en que ya no me interesa ser intérprete de nada, llega un momento, el igual que en la danza, en que me interesa crear. Yo tengo mi propia música al piano y es ahí dónde no necesito de público. Y después cuando empezó la danza, la danza es música. Después de estudiar piano estudié tabla. Sanjay Bhadoriya fue mi primer maestro pero también tengo que agregar y agradecer a Leo Fernández, mi compañero en la vida y en lo profesional durante diez años, con quien aprendí mucho sobre el instrumento y la música clásica de la India en general. Y eso me ayudó para los pies, para poder cantar ritmos; en India estudié ritmos, tuve un maestro que me enseñó los ritmos del sur, cómo es la matemática, como armarlos para armar buenas danzas. Son años de formación, de nutrirse de cosas. La música siempre estuvo ahí.

CAI: ¿Cuál sería tu escenario ideal? ¿Tuviste uno hasta ahora?

LB: Para mi siempre es el día. La danza es ahora.

CAI: ¿Qué artistas u obras te inspiran?

LB: Me inspira mucha gente que trasciende la forma. Me inspira la gente talentosa. Me inspira la gente que no es muy buena, también, porque siempre tiene algo que no quiero hacer. Me inspira la gente que se anima a más. Todo es una fuente de inspiración: grandes dibujantes, pintores. En lo musical, me encantan Debussy, Chopin.Debussy para mi es una gran inspiración, de hecho en el piano me gusta más la onda que es toda arpegio,  dónde no se termina de definir algo. Sin embargo me encanta la percusión, que es más a tierra. Me resulta difícil, porque todo me resulta una inspiración.

CAI: ¿Y una bailarina o un coreógrafo favorito?

LB: Shankar Kandasamy, es muy barroco. Se lo vé muy exigente, me gusta porque tiene mucha fuerza, mucho poder, hace mil cosas a la vez, me encanta la habilidad. Lo he visto no sólo a él bailando, que hace de todo, sino poniéndole coreografías a los bailarines. Leela Samson también es muy buena coreógrafa, tiene muy lindas coreografías.

CAI: ¿Tenés algún sustento conceptual o algún método a la hora de armar una coreografía?

LB: Antes era la forma. Vengo haciendo coreografías desde el 2003,porque estaba segura que quería ser coreógrafa. Es algo que sale, como cuando me siento en el piano, baja información y aprendí con el tiempo a respetar eso que baja. En un principio era la búsqueda de la técnica – me faltaba madurez-, hoy en día siento una razón para decir que ya tiene que ver con una necesidad espiritual, hay una belleza que hay que recuperar día a día, entonces la danza se transforma en un medio para comunicar algo mucho más importante. 

CAI: ¿Una película, libro, canción o mantra que le recomendarías al público en general y /o al de India en particular?

LB:Una película que me gusta y que me marcó mucho porque está hecha por una mujer es “La Lección de Piano”. Me gusta cómo está encarado el romance desde otro lugar, desde el lado de la seducción, de lo que un analfabeto logra encontrar en una mujer, o sea, como es relativo que una persona sea culta o bruta. El rústico se enamora de la pasión de ella. Eso es lo que me gusta, como todo es tan relativo. Está muy bien hecha desde el lado de la psicología de la mujer. Esa película me parece fotográficamente bella. La época, la cosa tan surrealista de estar caminando por el barro con esos trajes, la cabañita en penumbras con un piano de cola, todo tan mezclado, todo me sorprendió. Yo desde mi lado de músico me identifico con el piano, también. Me gusta mucho Michael Nyman, el autor que hizo toda la música, porque tiene un lugar de rareza, de mundos sonoros raros. Y me gustó en “La lección de Piano” porque habla de un mundo muy especial de una persona con una vida interior muy rica, que decidió no hablar desde chiquitita, porque no es que era muda, y entonces adentro de ella hay un mundo que es un torbellino. Eso me encanta porque es algo que no se ve a simple vista. Y como ella habla con sus manos y eso es lo que “el bruto” pudo ver de ella. Eso me encanta. Yo la suelo recomendar, pero la recomiendo más que nada a las mujeres.

CAI: Comentame de los proyectos del 2014.

LB: Sacar una serie de videos, hacer mi espectáculo de éste año con nuevas danzas, con muchas cosas para decir; están las provincias: a Salta hace varios años que estoy yendo pero ahora vamos a formalizar no solo la modalidad de taller, sino aprender con continuidad y en Córdoba también, ya se armó un grupo. Yo quiero de alguna manera federalizar, me gusta ésa idea: que haya información y se distribuya. Y está buenísimo porque la gente lo toma desde otro lugar, porque es difícil para ellos acceder a ciertas cosas, entonces hay algo interesante que surge ahí y la manera en que lo transmito también.

CAI: Leo, un mensaje final.

LB: Rescatar y valorar la belleza del día a día, que es tan importante no pasar por la vida como si no sucediera nada. No sé cómo hacer un resumen de eso. Recordar. Yo soy una persona que me considero muy agradecida con la vida y siento que de alguna manera quiero devolver eso que me fue dado, entonces la gratitud es un nivel de contento. Rescatar la simpleza. Recordar la profundidad en la sencillez. Algo que vengo trabajando en mis danzas es el rescatar nuestro potencial como dioses en la tierra, un universo prácticamente inexplorado y tan cercano al mismo tiempo… Para la apertura del espectáculo Kalabhumi 2013 escribí esto, que va a salir en el primer video: “Desde las profundas aguas del olvido emerge con poderosa fuerza una flor, que al abrir sus pétalos al calor del sol, esparce su perfume…cada pétalo revela un mito, cada pétalo regala al hombre el recuerdo de sí mismo…-DevamBhutvaDevamYajet - (de los Upanishads), conviértete en Dios para adorar a Dios…recuerda, recuerda, recuerda”… Esto sería lograr una verdadera transformación y llegar a identificarse a uno mismo con la Verdad, con sus cualidades y atributos. La gratitud, el contento, lo profundo en lo simple, el amor a otros seres, respetar la vida.Está lo esencial como sostén y lo demás es parte de un gran juego, de un gran teatro, rescato esas palabras...*

Ésta es una entrevista realizada en Junio del 2014 para la sección "Identidades" de Croix Imagen, nuestra empresa de asesoramiento. Los invitamos a disfrutar de sus contenidos ingresando a croiximagen.blogspot.com.ar

María de la Cruz Rojo


Notas

(1)   Se refiere a RangaVivekanandan, pionera en la argentina en la enseñanza y transmisión del estilo Kuchipudi.
(2)   Kalabhumi, cuyo nombre significa “Tierra de  las Artes”, es la escuela de danzas fundada y dirigida por Leonora Bonetto: http://www.kalabhumi.com.ar/


viernes, 12 de diciembre de 2014

Avidhavara Mudrá - El Mudrá de las puertas

"Cuando las puertas de la percepción se abran, el hombre verá las cosas como realmente son: infinitas"
William Blake

La puerta, símbolo iniciático, representa el pasaje entre dos estados, entre dos mundos: luz y tinieblas, lo conocido y lo desconocido. Determinados yantras, símbolos usados para meditar, representan el bhupura, un cuadrado protector de líneas de fuerza que posee cuatro puertas abiertas a las cuatro direcciones cardinales. En los mándalas tántricos, esas puertas aparecen protegidas por demonios, animales fabulosos o guardianes feroces (dwárapála) que protegen el espacio sagrado de fuerzas maléficas o mantienen alejados a aquellos que no están preparados para entrar en él. También representa algo precioso que es necesario resguardar.

Fragmento de Pedro Kupfer, "Mudrá, gestos de poder", Florianópolis, Dharma, 1999

Ph & Retoque Digital: Ricardo Navarro Wartanian
Ejecución: María de la Cruz Rojo
Producción y Estilismo: Croix Asesoramiento de Imagen


… Es justamente dejando las puertas entreabiertas que esperamos al 2015 y todo lo que traiga consigo.


María de la Cruz Rojo

viernes, 5 de diciembre de 2014

Padma Mudrá


Padma mudrá es el gesto de la flor de loto, símbolo de la armonía cósmica.
El gesto también representa flores, frutos, belleza, elogios, círculos, sublimación de la energía densa en energía sutil.
Ésta flor también alude al yoni, el órgano generador femenino.


Producción y Estilismo: Croix Asesoramiento de Imagen
Photo: Ricardo Navarro Wartanian
Ejecución: María de la Cruz Rojo

Material realizado para Yoga San Isidro

Bibliografía: Mudrá, gestos de poder”, Pedro Kupfer, Florianópolis, Dharma, 1999

viernes, 28 de noviembre de 2014

Ardhasúchi Mudrá - El gesto de la Media Aguja


Ardhasúchi Mudrá

El gesto de la media aguja. Sugiere elevación del pensamiento, contemplación de la realidad absoluta, emancipación o liberación de los condicionamientos. La aguja simboliza penetración, discriminación, sabiduría o conocimiento  intelectual. Representa también la unidad, el universo, una ciudadela, una espada, una sombrilla, cabellos trenzados, el atardecer, el ocaso.
Asociado a Brahma, en la danza odissi también recibe el nombre de tambula (porción de nuez de betel condimentada, lista para masticar).

PH & Retoque Digital: Ricardo Navarro Wartanian
Ejecución: María de la Cruz Rojo
Producción y Estilismo: Croix Asesoramiento de Imagen

Bibliografía: “Mudrá, gestos de poder”, Pedro Kupfer, Florianópolis, Dharma, 1999
Material realizado para Yoga San Isidro 







viernes, 21 de noviembre de 2014

JAPA MÁLÁ

El collar de cuentas.

Utilizado desde los tiempos del shivaísmo (1) para la práctica de repetición de mantra, encontramos que su nombre deviene de su función: JAPA en sánscrito significa "repetición" y MALA "guirnalda", "collar", "hilera" e incluso "círculo", por lo que puede definirse como "collar de repetición" o "repetición en círculos". Si bien hay cierta variedad, nosotros vamos a referirnos a los que poseen 108 cuentas, más una en su penacho, la cual representa al Monte Merú (o la morada de los dioses). Las cuentas pueden ser de madera de sándalo o semillas de talsi (albahaca) o rudrakshas (semillas sagradas de propiedades curativas y relajantes, los málás realizados con ellas están relacionados con Shiva). Son utilizados para llevar un registro de las repeticiones en la práctica, y representan un gran apoyo para obtener la concentración necesaria para arribar a estados de pratyahara, dhárana y dhyana.
Existen dos tipos de Málá:

Málá o Japamálá: el que está hecho de semillas o madera y que es utilizado para marcar el número de repeticiones de los mantras.

Pushpamálá: los que son guirnaldas de flores perfumadas, ofrecidas a los maestros y a las deidades en las ceremonias en templos y altares.

El Japa Mala es un elemento personal y (de acuerdo al grado de compromiso) devocional. Toda la energía de nuestros mantras se almacenan en ellos, dicha energía almacenada posibilita que, práctica a práctica, la mente del sádhaka se aproxime más al estado de meditación, lo cual no representa un dato menor para los practicantes de Yoga.

María de la Cruz Rojo

Notas

(1) La antigüedad de los Japa Malas está estimada en 6000 años.

Fuentes